viernes, 8 de mayo de 2015

¿Los equipos existen?

¿Serán las hormonas o será que hoy me siento fuera del equipo que hago con mi esposo? Mencionar la vasectomía ha sido como si dijera que me voy a los cuerpos de paz y abandono mi familia... Mi marido siempre dice que somos un equipo, que hacemos todo por los dos, pero cuando de maternidad se trata ¿quién da más? Yo. Yo vivo el embarazo, paso días enferma, tardé como 3 meses en recuperarme de la cesárea, paso mis días cuidando a nuestra hija mientras el puede irse a estudiar y deshacerse de nosotras, sin el ruido, el cansancio y el estrés...

Esta bien, es lo normal, la mayoría de las mujeres viven mi historia. Sólo que yo pensaba que estaba casada con un hombre que piensa más avanzado y darme cuenta que estoy con un cavernícola, me pone mal. Muy mal.

Que yo sea un pulpo, cuide a mi hija, haga la comida, limpie los trastes y vomité la mitad del día es normal.

Hay días que me siento realmente cansada y no por eso bajo la guardia. ¿Por qué ellos no pueden  ponerse en nuestros zapatos un día?

El año 2015 sigue siendo el año 1800 donde ser mujer es una desventaja y no queda más que bajar la guardia y quedarse callada. Esa sociedad donde la equidad y los equipos existen, no es verdad. Nunca existió y nunca va a existir.

Ser madre es maravilloso, soy feliz de tener a mi hija y compartir mis días, pero también es muy cansado y nada reconocido. Yo festejo ser madre, ser mujer no tanto...

viernes, 27 de marzo de 2015

La espera cambio por sorpresa

Y aquí estoy luego de semanas interminables de estrés, esperando lo peor de lo peor, un NO rotundo.

Pues no fue un NO  sino un gran SI, es más es el sí mas grande que me han dado en la vida, porque es un DOBLE SI. ¡Son dos!

Aún estoy en sorpresa total, porque yo me preparé para todo, para un no y para un si, pero no para un doble si. De verdad que esto si jamás lo vi venir.

Es cierto que al hacer tratamientos hay probabilidades  de un embarazo múltiple, sólo yo nunca me vi con uno.

Diego quería solo dos hijos y aunque yo vengo de una familia con tres hijos, me hice a la idea que dos era perfecto. Y hoy estamos con la noticia de que seremos más de los que esperábamos.

PERPLEJA es la palabra para describir mi estado. Cuando uno no puede embarazarse fácil, se acostumbra a las malas noticias y esto cambia totalmente mi perspectiva.

La vida ha decidido que es momento de llenarnos de buenas noticias.

Mujeres que están allá afuera y que aún no se han embarazado, que aguantan todos los días las inyecciones, los dolores y el ánimo caído, no cedan. Les prometo que la tierra prometida esta a la vuelta de la esquina y que pronto tendrán la dicha de ser madres.


martes, 17 de marzo de 2015

La espera que mata...

Y luego de las interminables inyecciones, nos dieron la buena noticia de que había un embrión y que teníamos que esperar a que cromosomicamente fuera viable (¡!). Para ello hay que esperar 2 semanas más... Y yo estoy en un continuo miedo de que funcione, de que por favor esta vez no tenga que atravesar los incontables meses de desesperación. 

Mientras no me quiero ni mover, no quiero cargar ni a Valen y estoy impaciente esperando. 

No hay más. Para las parejas que no podemos concebir naturalmente, la espera es nuestro peor enemigo, siempre hay que esperar y esperar y esperar.

Así que bien, esperaremos....

miércoles, 4 de marzo de 2015

Con las expectativas altas....

La montaña rusa del tratamiento de fertilidad no es apta para cardiacos y no debería ser apta para tantas y tantas parejas que como nosotros están pasando por esto justo ahora.

Hoy fui al ginecólogo y la noticia fue que tenemos óvulos buenos y con posibilidades (4 grandes), luego de las inyecciones en el vientre una siempre espera buenas noticias. Así que el tratamiento sigue y con todas mis altas expectativas vamos a cruzar esta semana a ver que pasa.

El próximo miércoles sabremos si ha funcionado o si tendremos que esperar un ciclo más...

Estoy feliz por saber que el Gonal esta funcionando pero sigo un poco sumida en la tristeza de "¿No embarazarse es lo más natural del mundo? ¿Por qué me cuesta trabajo? ¿Qué hice para que esto me pase a mi?" y toda una serie de preguntas que no tienen respuestas y que sigo maquilando en mi cabeza.

Me da vergüenza incluso pensarlas y menos decirlas a Diego...Pero...Eso es lo que pienso.

Desayuné con una amiga y me dijo que me tendría en sus oraciones y por alguna razón eso me dio ánimos. 

Esta vez es distinta, si quiero quedarme en cama y no levantarme, no puedo hacerlo porque Valen me necesita, eso es bueno porque me obligo a estar bien y justo ahora lo que necesito es un boost de buenos pensamientos.

¡Segundo bebé allá vamos! Dentro de poco estarás con nosotros. 

martes, 3 de marzo de 2015

Cuando la maternidad y la falta de fertilidad se juntan...

Hoy fue la cuarta inyección de Gonal para tratar de que mis niveles de LH estén normales...Quizá haya que hacer una recapitulación de que para tener a mi primera hija pasamos 8 meses en tratamientos y después de la inseminación fallida decidimos que era momento de un descanso (en realidad mi doctor decidió que yo ya no podía más y que necesitaba descansar...). 

Nos fuimos de viaje a NY y allá sin mas ni más me embaracé.

Pensamos que lo de la fertilidad era cosa del pasado pero no...Valen tiene 21 meses y nada...No he quedado embarazada...Nunca nos cuidamos y si bien las relaciones no son tan frecuentes, bueno yo esperaba que se diera solo.

En fin..luego de estudios y ultrasonidos salió que sigo con el síndrome del ovario poliquístico y que embarazarme no va a ser tan fácil. Ni más tarde ni más temprano hemos empezado el tratamiento.

Silencioso que es esto de no ser fértil y hay tantos y tantos casos... Para mi esta siendo difícil, hoy nada menos, Diego no estaba para inyectarme y mi hermano me inyectó, dolió mucho pero tenía que bañar a Valen y darle de cenar. Corrí detrás de Valen con el dolor del vientre y casi me siento a llorar, pero con Valen eso es un lujo.

Cuando hice el tratamiento antes yo pensaba que era duro, ahora con Valen es durísimo. No hay tiempo de lamentarme por que Valen va a mil por hora y ella no sabe que mamá se siente fatal y que mamá quiere llorar y que no entiende porque todas se embarazan menos yo.

Y así estoy en está encrucijada en la que soy mamá de una niña maravillosa que amo más que a nada en el mundo y por el otro no puedo ser mamá de un segundo hijo sin tener que pasar por el horror de los tratamientos, las inyecciones y las pastillas.

Yo sé que haya afuera hay más mujeres como yo, sin embargo, me siento sola en todo esto. A mi alrededor veo mil mujeres que parece que no les costo nada embarazarse y yo...Bueno yo...sigo mi tratamiento.

Quisiera conocer al menos a alguien que esté pasando por esto...Por que siento que nadie me entiende.

Ya veremos como va lo del tratamiento...Mientras estaré positiva.

lunes, 16 de febrero de 2015

La obligada presentación

Soy Irene, mamá de Valentina, así es como ahora soy conocida en el mundo donde me muevo. ¿Cuándo deje de ser todo lo demás? No lo sé, pero sé que soy mamá y ese es mi titulo más importante. 


Volviendo a mi presentación tengo 31 años y estudie Administración de empresas, trabajo en el cual me desempeñe hasta hace casi un año el 31 de marzo de 2013 (recuerdo esa fecha perfectamente).  Me casé hace 3 años y medio con Diego, el amor de mi vida. Antes de tener a Valentina yo, lo reconozco, veía despectivamente a las madres. 


¿Cómo que no se puede trabajar y estar guapísima, y no tener un solo kilo de más, y encima ser excelente esposa y ama de casa, y muy por encima de todo ser una madre maravillosa?

Bueno...De eso me vine a enterar el día que Valentina llego al mundo un hermoso día de mayo y...descubrí el amor a primera vista, el cansancio extremo,la paciencia interminable y un montón de mañas más.

De un día a otro me volví mamá de tiempo completo porque ya no podía mas con la culpa de dejar a Valentina con su nana todo el día, de perderme sus logros y lo admito el miedo creciente de que quisiera más a su nadita que a mí. Además no dormía casi nada, estaba malhumorada y la antes cero olvidadiza y cumplida en su trabajo dejo de serlo. Yo tenía un trabajo más importante y ese era mi Valentina.

Lo que he ido aprendiendo en estos 20 meses es una lista interminable. Ha habido veces que me pongo a llorar y creo que no puedo más, porque si bien ser madre es lo más natural, nadie dice que sea cosa fácil y todos te quieren enseñar y te abruman. He aprendido a tomar lo que me acomoda de los consejos y lo demás hacerlo en conjunto con Diego, porque al fin y al cabo ¿quién aguanto los 9 meses de traerla en mi panza y quien se aventó lo difícil de la cesárea? 

Así que este blog es para desahogarme y para quien se anime a leerme, para que también se sienta acompañada en esto de ser madre. 

¡Empecemos!